Animales

  • ¿Por qué aúlla el lobo?

    Érase una vez, en un vasto y maravilloso bosque, una loba llamada Luna. Era conocida en toda la región por su llamativo pelaje blanco y sus penetrantes ojos azules que brillaban como las estrellas. Luna era una cazadora feroz y hábil, pero había algo más que la cautivó: la belleza…

  • 7 ratones y coyotes

    Había una vez una ratona madre que tenía siete ratones. Un día les dijo: «Ya tenéis edad suficiente para ir al mundo, pero tened cuidado con el malvado coyote». Los ratones sabían lo malo que era el coyote. Les habían dicho que tenía trucos y que había matado a su padre. Los primeros ratones…

  • El viaje del patito

    Érase una vez, en un pueblo llamado Happyland, todos eran siempre serviciales, amables y tenían sus responsabilidades. En este lugar, hay una patita preocupada por su futuro. La pequeña patita se queda pensativa después de observar el pueblo y ver a los aldeanos cumpliendo con sus deberes. La tía Oveja está trabajando…

  • El leon blanco

    Érase una vez, en un cálido día de verano de junio, el rey de un reino lejano decidió ir de caza. Sus señores, llenos de alegría, se prepararon y cabalgaron hacia un bosque llamado Goldenwood, el bosque más grande de la zona. Pasaron todo el día en el bosque cazando y cabalgando. El…

  • Un gato para Santa

    Un día en el Bosque Encantado, el Hada Oscura estaba haciendo de las suyas y una gatita se perdió y no recordaba dónde vivía. Y así comenzó… Cuatro gatitos estaban afuera de su casa buscando sus guantes. El Hada Oscura llegó y se transformó en una mariposa azul. Uno de los gatitos, un…

  • La primera madre

    El cachorro provenía de su madre y ella de la suya. —¿Pero quién es la primera madre? —preguntó—. ¿De dónde vino? —Silencio, niño, porque no hay primera madre, y si la hubo, nació en una cueva y se arrastró hacia la vieja luz familiar. —¿Pero de dónde nació...?

  • Liebre y mapache

    Érase una vez, cuando la tierra era plana y el hombre no tenía nombre, vivía una liebre tan vieja como robles, bajo un cielo que rugía con truenos. Los árboles estaban doblados y astillados, sus ramas esparcidas por el suelo del bosque, y todo el mundo era un terror gris y marrón por el que corría la liebre…